Hace alrededor de un par de semanas, mientras me encontraba convaleciente en la cama de una gripe algo puñetera tuve bastante tiempo libre para malgastar delante de la televisión. En Siete Lunas, un programa de investigación de Canal Sur Andalucía (dirigido por el periodista Paco Lobatón), pude visionar un reportaje más amplio sobre una noticia que me había impactado sobremanera: un pastor de Arcos de la Frontera (Cádiz) había sido condenado a tres meses de cárcel porque sus ovejas se habían comido pequeños algarrobos, especie protegida por la comunidad andaluza, en una propiedad privada. El pastor en cuestión fue condenado a pagar una multa de 1500 euros y a tres meses de cárcel, los cuales no iba a cumplir por carecer de antecedentes penales. Hasta aquí nada que reprocharle a la justicia, todo estrictamente en orden y correcto. Poco después, el pastor, iracundo, decide robar unos cuantos pollos en la finca del denunciante, como señal de protesta. Nuestra excelente justicia vuelve a actuar de nuevo para castigar al ladrón y compensar a la víctima del daño recibido. La sentencia lo condenaba a ocho meses de prisión y una multa mucho mayor. Magistral, una justicia limpia y pura, de actuación excelente en ejecución de las leyes. Ojalá hicieran lo mismo con los violadores, los asesinos y los terroristas. El pastor, que vive con sus ovejas y su familia en una choza sin luz ni agua corriente recibe todo el peso íntegro de la ley. Sabe que sus ovejas, su medio de vida, el que había sido también el medio de vida de su padre se está muriendo y le llegan las noticias a la cárcel del Puerto. Sólo el Sindicato de Obreros del Campo se ha hecho cargo de ofrecer alimento para las ovejas, que se mueren sin remedio. Y hay una multa por pagar. Un terrorista en este mismo país, que ha matado a personas inocentes, quebrado vidas, destruido familias, sale libre con reducción de condena. Otros atropellan y se dan a la fuga y ni siquiera van a la cárcel. Eso es justicia. Dinero, mucho dinero, y abogados, excelentes picapleitos. Si los pastores terminan encerrados, qué nos cabe esperar.
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Fëarûth ↓
Creo que tienes razón en todo lo que has dicho. La justicia no es igual para todos. Pero creo que la justicia si es justa con violadores, asesinos y terrorista. Donde creo que no es justa es en banqueros, ricachones y ex ministros.
Mechanical ↓
Ya ves les importa mucho que unas ovejas se coman un par de plantas(por muy protegidas que estén), pero no les duele que los rocieros destrozen el Parque Nacional de Doñana con sus carretas y land rovers.
CalheR ↓
Muy buen artículo. Y tienes mucha razón. Luego ves todo lo que hay montado en la Costa del Sol, con pseudo-mafiosos corruptos que cada verano queman hectáreas y hectáreas (supongo que alguna especie protegida pillarán) para enriquecerse con la construcción…
petite_coquine ↓
Pues yo pienso que no es asi. La justicia es y debe ser imparcial, lo que pasa es que en la tele solo sacan aquellos casos puntuales en los que el juez de turno no sabe hacer bien su trabajo.
La tele siempre manipula, y muchas veces juega con la conciencia social de la gente.
Yo soy una futura “picapleitos” y me he tragado un monton de sentencias (y las que me quedan) y os puedo asegurar que las leyes son para todos igual.