El incremento del número de personajes que se declaran apolíticos, aparte de irreal, es un dato relevador del poco interés que despierta la política en la sociedad actual. Intentar descifrar todas las claves que nos han hecho llegar a este punto puede ser una ardua tarea, y no es mi interés tratarlo en este post. Más bien, me gustaría discutir fórmulas distintas para mejorar nuestra vida democrática. ¿Y qué tiene que ver ésto con los apolíticos? Pues bien, me parece que nuestro sistema democrático tiene un grave defecto de base, que explicaré. Y creo también que si se arregla, el interés de la gente por la política aumentará, pues ver que tu voto sirve de algo es un acicate importante para ir a votar con interés.
Me parece que la situación actual es malísima para el interés de nuevas personas en la política. A día de hoy, en España, sólo dos partidos tienen posibilidades factibles de gobernar, aunque esta situación podría trasladarse a casi todas las democracias occidentales. Un partido de centro-derecha y otro de centro-izquierda se alternan en el poder, a veces consiguen mayoría absoluta y otras sólo con el apoyo de un tercer grupo forman gobiernos estables. Esta es una situación que hace muy difícil los cambios más profundos, porque ambos partidos tratan de agarrar los votos de centro con mucho interés. Si uno tira demasiado a la izquierda, pierde votos. Si el otro tira demasiado a la derecha, los pierde también. Y el tercero en discordia, en nuestro caso, suele ser un partido nacionalista, lo que no es precisamente un factor de ayuda.
Es evidente que, por los resultados electorales de los últimos años, en España existen dos grandes partidos que aglutinan la mayoría de los votos. Pero, ¿es tan exagerado el bipartidismo en la realidad o es consecuencia del método utilizado para el recuento de los votos? Vamos a reflexionar un poco.
Según nuestra Ley Electoral, en España se utiliza el Método D’Hondt, un procedicimiento que favorece claramente a los grandes partidos en detrimento de los pequeños. Por este método, cada escaño de cada circunscripción se va otorgando en función a una fórmula (V / s + 1). El método tiene un grave defecto, en mi opinión, y es que con él hay votos que se pierden. Sin embargo, y al margen de que este método sea o no acertado, creo que el mayor problema que tenemos a la hora de convertir los votos en escaños es el hecho de otorgar los escaños en función de circunscipciones territoriales. Y me parece que el mayor problema es ese porque es un procedimiento que genera desigualdad. Y si, a priori, todos los votos valen lo mismo, a posteriori resulta que no.
Veámoslo con más detalle en un ejemplo muy claro. Ceuta y Melilla aportan al Congreso un diputado cada una. Significa que, si en Melilla se registran 200.000 votos, por poner un ejemplo, de los cuales el partido más votado es capaz de conseguir 70.000, el segundo 69.000, y el resto de partidos se reparten los restantes votos, habría exactamente 130.000 votos que se perderían. El escaño se lo llevaría el partido que logró los 70.000 votos, mientras el que logró 69.000 se quedaría sin nada. Una mínima diferencia en votos puede ocasionar una enorme diferencia en escaños, lo que nos lleva a una realidad muy poco democrática, y es que el Congreso de los Diputados no es exactamente el reflejo de la voluntad ciudadana.
Veamos ahora un ejemplo especialmente sangrante. En las pasadas elecciones de Marzo de 2004, Izquierda Unida logró más de 1.200.000 votos. Fue la tercera fuerza política más votada, con unos 400.000 votos más que CiU, que fue la tercera fuerza en escaños. Izquierda Unida logró 5 escaños. CiU logró el doble, 10. ¿Cómo es esto posible? Lo es porque los votos de Izquierda Unida fueron desperdigados por todo el territorio nacional, y tuvo que sufrir el Método D’Hondt que favorece a los grandes partidos. Sin embargo, todos los votos de CiU los logró en Cataluña, consiguiendo muchos de los escaños que se aportan en esa región.
¿Es justo? En mi opinión, no lo es en absoluto. Es más, me parece que para unas elecciones a gobierno central no deben tenerse en cuenta las circunscripciones territoriales. ¿Porqué dividimos el número de escaños en provincias? Desde el Congreso de los Diputados se gobierna toda la nación, y las decisiones que allí se toman tienen validez por igual en todo el territorio nacional. Sería lógico, por tanto, decir: hay 350 escaños a repartir entre lo que decidan todos los españoles por igual. Siguiendo un método casero (una hoja de Excel) he hecho un experimento: repartir los escaños del Congreso en función directamente proporcional al número de votos obtenidos en todo el país. Este es el resultado (con los datos de las elecciones de 2004):
PSOE » 42% de los votos » 148 escaños (Ley D’Hondt: 164)
PP » 37% de los votos » 130 escaños (Ley D’Hondt: 148)
CiU » 3,2% de los votos » 11 escaños (Ley D’Hondt: 10)
ERC » 2,5% de los votos » 10 escaños (Ley D’Hondt: 8)
IU » 4,9% de los votos » 17 escaños (Ley D’Hondt: 5)
Es decir, que si eliminamos la Ley D’Hondt y la división de escaños por provincias, los resultados varían fundamentalmente en dos aspectos:
- Los grandes partidos pierden fuerza. Concretamente, el PSOE perdería 16 escaños y el PP 18.
- Los partidos pequeños ganan representación. Y la ganan de forma justa. A los partidos nacionalistas no les perjudica, pues, aunque sólo en su región, consiguen votos suficientes como para estar incluso mejor representados que antes. Y a un partido como IU (definitivamente es el anti-D’Hondt) le hace triplicar su número de escaños
- La principal ventaja: El Congreso de los Diputados queda constituido de la manera que han deseado los votantes, con un exactitud total y absoluta.
Hay un defecto, según como se mire. Repartir escaños de esta forma complica la gobernabilidad. Formar una pacto de gobierno se convertiría en algo imposible (ojo, el PSOE está gobernando desde hace dos años sin un pacto de gobierno, y no pasa nada), y habría muchos más grupos representados en el Congreso, lo que les obligaría a debatir más en serio y ponerse de acuerdo en más ocasiones y con más gente. En definitiva, a hacer política, que para eso les pagamos.
Más allá de la dificultad que entrañaría poner en pie un gobierno estable con este reparto de los escaños, creo que, si queremos que la democracia sea lo que en realidad debe ser, esto es, el gobierno del pueblo, es justo que nuestra cámara de representación esté formada por una verdadera representación de la voluntad ciudadana. A la hora de formar gobierno, que los que hayan sido elegidos busquen la mejor solución.
Seguramente habrá muchas más soluciones. ¿Os animáis a proponerlas?
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Fëarûth ↓
CalheR, he hablado de lo que expones en este post con mis amigos y mi familia miles de veces y hemos llegado a una conclusión: si cada persona es un voto el resultado de las elecciones seria lo que las dos o tre provincias más pobladas eligiesen. Esto crearia un foco de poder alrededor de esta comunidades y todas las políticas estarían dirigidas a contentar a estas. La regiones menos pobladas quedarían sin ningún poder al ser minoria. Diras que lo justo es lo que la mayoría quiera, pero el hombre vive en un territorio y además tiene derecho a vivir en el, y si creas un sistema de votos que solo premie el número, la población comenzará a concentrarse en las comunidades mas pobladas. Bueno no se si me he explicado bien, la verdad es que es dificil de explicar.
Mechanical ↓
Lo que está claro es que la ley de D’Hondt, no es justa y debería cambiarse, pero si te das cuenta con lo que tu propones los partidos minoritarios ganan, pero también ganan los partidos nacionalistas, así que la solución no es ni mucho fácil.Por otra parte, a mi lo que parece una vergüenza es que no haya un partido en condiciones que represente a Andalucía, pero eso es ya otro tema.
P.D: Calher podías haber esperado sólo un par de horas para publicar tu post, porque ahora nadie leerá el mío, sólo es una apreciación no quiero polemizar ni repocharte nada.
CalheR ↓
Fearuth, creo que entiendo lo que dices, y es verdad que tendrían más poder los lugares más poblados. Pero, ¿no crees que eso ya pasa actualmente? Además, estamos hablando de elecciones generales. Luego están las autonómicas y las generales, donde cada región elige su gobierno. No sé, creo que tienes razón en lo que dices, pero quizá se pueda arreglar con algunas reformas más en cuestión de competencias.
Mechanical, a mi me da igual que ganen o pierdan los nacionalistas, es decir, yo lo que quiero es que los partidos consigan un número de escaños que refleje los votos que han conseguido. Lo que no puede ser es que CiU tenga el doble de escaños que IU con la mitad de votos. Y respecto al partido andaluz, dios nos libre…
Eremita ↓
Con respecto a lo injusto del Método D’Hondt, cada vez que hay elecciones resurge la polémica de los votos que “valen” más que otros.
Cada vez estoy más convencido de que la democracia no funciona correctamente, ya se sabe eso de que es el método menos malo. Más de una vez se ha dado el caso de que el partido más votado (en número de votos) acaba en la oposición porque dos partidos con menos votos llegan a un pacto de gobierno. Puede que mi punto de vista sea polémico pero yo creo que esto es anti-democrático.
Pongamos un caso hipotético de unas elecciones con este resultado:
Partido A: 45% de los votos
Partido B: 40% de los votos
Partico C: 15% de los votos
Se crea una situación en la que B y C podrían gobernar con un pacto dejando al partido más votado sin ningún tipo de poder. Quien realmente ostenta el poder en esta situación es el partido C, que es el que tiene la clave para gobernar (es el que menos tiene que perder). Si B quiere llegar al poder necesita pactar con C y literalmente se bajará los pantalones ante un partido que solo obtuvo un 15 de los votos. Osea que nos encontramos en una situación en la que el partido con menos votos es el más decisivo. Si además a esto le añades el efecto del Método D’Hondt, la situación aún empeora.
Yo sin lugar a dudas optaría por una segunda vuelta con los dos partidos mayoritarios. Puede que se excluya a las minorías y eso sin duda es malo, pero de la otra forma se excluye a las mayorías, que es aún peor.
Perdón por la parrafada.
Jota ↓
Al revés Eremita, es un placer que reflexiones de manera tan lógica en este blog.
Yo seré conciso, y al igual que Eremita calificaré a nuestra democracia como el método menos malo. Ahora bien, de ahí a que consigamos que sea el gobierno del pueblo queda mucho, muchísimo; porque nunca se ha conseguido.
En segundo lugar un partido nacionalista andaluz es lo que reclama esta tierra hace años: no seríamos el culo de España hoy, no seríamos mangoneados por el gobierno del PSOE (que piensan que ésto es territorio conquistado para siempre, el que siempre puede esperar…), ni objeto de deseo de una noche del PP, que al día siguiente nos declararía territorio africano (de Despeñaperros pa bajo tó es África, se ha oído en Madrid alguna vez).
Así que a la democracia aún le queda un rato para ser democracia.
P.D: Mech, sin ánimo de reproche, el comentario no es para poner mensajes de éstos. Si hay problemas de diseño u organización existen otros métodos para ponerse en contacto con el webmaster, un magnífico gmail o el msn sin ir más lejos. Es que quedan mu feos esos mensajes que no tienen nada que ver con el contenido del post, ;)
CalheR ↓
#Ahora bien, de ahí a que consigamos que sea el gobierno del pueblo queda mucho, muchísimo; porque nunca se ha conseguido.
De ahí parto yo. ¿Intentamos mejorarla? ¿o mejor la dejamos como está?
#En segundo lugar un partido nacionalista andaluz es lo que reclama esta tierra hace años
Eso me parece demasiado simplista, y demasiado subjetivo. Si esta tierra reclama un partido nacionalista, no tiene más que votarlo.
Y Mech, Jota tiene razón, para ese tipo de comentarios hay otros medios.
Mechanical ↓
Vaya “rapapolvo” no se me ocurre quejarme más xD Si ya se que llevais razón, no se repetirá más.
Jota ↓
Jeje no es rapapolvo ome, pero ya que estamos encaminados a hacer un blog serio, pues el público no espera una “aclaración técnica” ahí en medio XD. No pasa nada ome.
Bien Calher, se intenta mejorar la democracia, pero veo yo tan injusto el método D’Hondt como el equilibrado que se ha encargado de comentar Fearuth . Pero haces bien en buscar algo menos injusto. En cuanto a un partido nacionalista, el que existe se ha vuelto ridículo y para votarlo hay que llevar un programa con mentiras más o menos creíbles (mentiras piadosas, ja), y algunas verdades de peso.
antonio ↓
que siginfica la s de la formula
CalheR ↓
Antonio, V es el número total de votos recibidos por la lista, y s es el número de escaños atribuidos al partido hasta ese momento (al inicio, es 0 para todos los partidos). En este enlace está muy bien explicado el sistema de reparto, y se pueden entender mejor las dos variables.
Un saludo.
PING:
TITLE: Mentiras Piadosas - Bitácora colectiva » Prodi gana las elecciones
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[...] aquello de la democracia. Las diferencias son tan mínimas que…
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