Qué se puede decir cuando la vida a base de golpes y heridas te muestra cual va a ser tu destino en ésta fatua existencia. Creer en libertades y castillos en el aire es algo que sólo funciona con los necios. Con la claridad con la que me habla la oscuridad puedo apreciar los matices de esta espesa jungla de artefactos y humanos. Nada de lo que puedas ver con tus ojos tiene la suficiente consistencia como para ser tomado en serio, a caso ese anuncio que se refleja sobre el lujoso edificio de cristal un día de invierno es más real que el anuncio que se observa en la historia de celuloide de Blade Runner. Las sombras se tornan con fuerza en algo palpable, los elementos luminiscentes me parecen obra del explosivo Sol que ilumina este rincón tan absurdo del infinito universo.
¿Dónde está mi cabeza? no lo sé muy bien, se que está sobre los hombros pero eso no es indicativo de que esté realmente ahí. Durante el blanco coma pensé que lo que vivá era lo cierto, al despertar pensé estar en el sueño, pero era todo lo contrario. Aún hoy me pregunto en qué dichosa dimensión me quedé. La insatisfacción de los días me demuestra que alguien decidió por mí, que llegué aquí porque sí. Más sino no existe propósito destacable en mi existencia porqué tengo que arrastrar este cuerpo por esta dimensión que fue sacada de la grotesca recreación de Otto Dix. Envidio a aquellos cuyo cerebro está libre de pensar, libre de reflexionar, libres de llegar a algo más transcendente que con quien follarán este fin de semana.
Si la vida transcurre en un sólo segundo me la he pasado rayando la materia gris, como si de sesos de oveja pasados por un triturador se tratara ¿Dónde está la gracia? no se la veo por ninguna parte. Cuando llega ese momento en que despiertas y sabes que estás muerto en vida, llega el momento de decir “nazco, crezco, me jodo y muero” o corto por lo sano como hizo Larra un día como hoy. Sería bonito apretar un botón y desaparecer, pero aquí en este dichoso país no es fácil conseguir un arma, esto no es EEUU o Canadá donde te vas a un K-Mart y te pillas munición para tu precioso arsenal casero, al cual te ampara la ley, que deliciosa ironía. Así que parece que tendré que seguir por aquí en este teatro de marionetas de carne llamado Mundo, que sirve de espectáculo a dioses inexistentes y a extraterrestres varios, más allá de Plutón.
P.D: añadáse a este texto Paranoid e Iron Man de Black Sabbath, algo de existencia y tiempo, para no entender absolutamente nada, gracias por su colaboración.
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Saverbrunn ↓
“In The End I Became Them And I Led Them
After All None Of Us Really Qualified as Humans
We Were Hardworn Automatic And As Hollow As The “O” In God
I Reattached My Emotions Cellular And Narcotic
From The Top Of Hollywood It Looked Like Space
Millions Of Capsules And Mechanical Animals
A City Full Of Dead Stars And A Girl I Called Coma White
This Is My Omega”
- Marilyn Manson -
Nipona ↓
Excelente, Mechanical, simplemente excelente.
A algunos de nosotros nos das voz, por tanto, gracias.
Malijno ↓
Reitero lo dicho por Nipona.
Estas fases o etapas convulsas significan una cosa, como tan bien lo ha expresado Nipona en su blog, y es cambio, renovación, evolución del yo…
Un abrazo malijno, amigo Mechanical.
Nipona ↓
Si, con mi comentario del otro día quería decir que alguna vez todos (todos con 2 neuronas) hemos pasado por una etapa especialmente convulsa y es bastante difícil plasmar semejantes momentos con palabras.
Mech, hoy he publicado algo llamado “ensayo sobre ellos, la nada” que escribí cuando yo tuve mi etapa chunga :D
Creo que lo encontrarás cercano a lo tuyo, aunque con distinto tipo de expresión.
Que sepas que te entiendo perfectamente.
Un mugido cariñoso :)