No hace mucho que Suiza aprobó en referéndum una estricta legislación para el asilo y la admisión de inmigrantes. Y lo hizo con amplia mayoría. En cambio, como viene siendo habitual, ese recelo a la libre circulación de personas en poco se queda cuando lo trasladamos al mundo de las finanzas. Con dinero de por medio, ni democracia, ni referéndum, ni principios.
¿Por qué digo esto? Porque Suiza ha concedido recientemente una licencia a un banco que dice regirse por la Ley Islámica o Sharia. Un banco islámico, sí, aunque suene absurdo. Un banco destinado a musulmanes que no confían en los bancos occidentales por su falta de ética, y que quieren utilizar uno de confianza, sin créditos ni usura ni nada de esas sucias costumbres europeas. Un banco con valores, en el que puedan confiar. Un banco en el que una mujer no pueda crear una cuenta sin el consentimiento de su marido. Como debe de ser.
Un banco islámico en Suiza. Como otro en Gran Bretaña. Y todo ello mientras algún iluminado dice que Occidente urde planes diabólicos para destruir el Islam, y a la vez que los éticos seguidores de la religión de la paz ofrecen muestras públicas de respeto y tolerancia:

Es lo que hay.
Vía The Brussels Journal.
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Jota ↓
Cuando se trata de dinero, todo es posible.
ferfer ↓
cobrar interes es algo indigno de los humanos, no se puede sacar beneficio del prestamo de dinero. Eso es impropio de un buen musulman. Pegar a la mujer discola, ajusticiar a un infiel, asesinar a un apostata de la fe verdadera, asesinar a mujeres por intentar o por disfrutar de su sexualidad, pensar y actuar con libertad y no como manda el profeta y otras lindeces parecidas es digno de los homnres de provecho, y no el cobro usurero de intereses, eso si que es diabolico