Muhammad Yanus nació en Bangladesh en 1940. Creció en un país sumido en la miseria, y si a él no le tocó vivir semejante experiencia fue gracias a que nació en una familia con cierto nivel económico. Su padre tenía un negocio en Chittagong, una joyería, y eso permitió que el joven Muhammad pudiera dedicarse a estudiar. Lo contrario hubiera sido una tragedia, porque Muhammad tenía talento.
Accedió a la escuela secundaria siendo el 16º mejor de 39.000 estudiantes. Luego se matriculó en economía en la Universidad de Dhata, y resultó ser tan bueno que ganó una Beca Fullbright para estudiar en los Estados Unidos. En la Universidad de Vanderbilt. Allí se doctoró en economía.
Pasó unos años en Tennessee, como profesor, antes de volver a su país para dar clases en la Universidad de Chittagong. Y en su país, con sus alumnos, utilizó todo lo que había aprendido para tratar de reducir la extrema pobreza y la hambruna que asolaba Bangladesh. Desarrolló una teoría innovadora, arriesgada y genial: los microcréditos.
Por un lado, Yanus sabía que el hecho que mantiene a miles de personas en la pobreza no es que sean tontos o incapaces, sino que no disponen de capital. Por otro, como buen economista, sabe que cualquier forma de ayudar a esta gente tiene que resultar rentable, a corto, a medio o a largo plazo.
Cualquiera diría que semejantes premisas no son conciliables. Pero Yanus no es cualquiera. Así que, arriesgando al principio su propio capital, comenzó a dar créditos a la manera inversa a la habitual: para conseguirlos había que demostrar no poseer tierras ni propiedades ni capital. Había que ser pobre.
Todo quien cumpliera eso obtenía un crédito muy pequeño y que, obviamente, tenía que devolver. Y así fue con un grupo de mujeres de la aldea de Jobra que se dedicaban a hacer muebles de bambú. No tenían dinero para comprar el bambú, así que recurrían para ello a los prestamistas. Una vez hechos los muebles, los entregaban a esos mismos prestamistas como devolución por los servicios prestados. Un gran negocio para los prestamistas; una situación penosa para las mujeres, cuyo trabajo no les servía para progresar junto a sus familias. Este grupo de mujeres se benefició del primer crédito entregado por Yanus. Fueron 27$ de su propio bolsillo. Las mujeres se libraron del círculo de los prestamistas, iniciaron su propio negocio y devolvieron el crédito puntualmente. Ya lo habían intentado con los bancos tradicionales, pero estos lo consideraban demasiado arriesgado.
El éxito fue tal que al tiempo Yanus creó su propio banco: el Grameen Bank, que ha sacado de la miseria a millones de personas en Bangladesh.
Muhammad Yanus obtuvo varios importantes premios en su país en la década de los 80. En 1996 ganó el Premio Simón Bolívar de la UNESCO. En 1998, el Príncipe de Asturias. En 2004, el Premio a la Innovación Social y Económica del períodico The Economist. En 2006, el Premio Nobel de la Paz.
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Radikal ↓
más economistas como él necesitamos.
Mentiras Piadosas 2006. Por CalheR | Mentiras Piadosas ↓
[...] Muhammad Yanus, Premio Nobel de la Paz [...]
marianela ↓
que patetico me da asco que feo he