Siempre se mira con lupa las elecciones celebradas en territorios que estén fuera de Occidente o el Sureste asiático. Sin embargo, al leer el testimonio del autor del blog Superdharma Revoloteando, se puede apreciar que el voto es bastante seguro y tecnificado, con una máquina que te identifica por tu huella digital, un sistema imposible de copiar (a priori porque en las películas de James Bond o en CSI, es algo supersencillo de hacer por lo visto):
Poco después de las nueve de la mañana pude ejercer mi derecho al voto. La captahuellas esta vez sí reconoció mis huellitas al primer intento, y la cola para entrar en el circuito de “la herradura” era corta.
Quisiera hacer un paréntesis en este punto: la herradura me pareció una pérdida de tiempo. Prefería a todos los miembros de mesa en la misma mesa. Ahora están atomizados en pequeñas mesitas y, aunque se genera la ilusión de que se pueden abrir varios procesos simultáneamente, la cosa no funciona así porque si un elector se encuentra frente a la máquina de votación, todos los demás deben esperar. Así de sencillo.
Esto por supuesto no evita las colas, pero al menos es otra forma de votar más avanzada en el hecho simple hecho de votar. La manipulación posterior es otro asunto, que invalida el proceso, por desgracia.
Mientras en España seguimos con el tradicional voto con papeletas y urnas selladas, por supuesto, nuestro sistema garantiza unas elecciones limpias, pero ¿quien es más desarrollado a la hora de facilitar la seguridad de que tu voto ha sido emitido y servirá para algo?
Popularity: unranked [?]
No hay comentarios por el momento ↓
Nadie ha hecho comentarios por el momento. Si quieres, puedes ser el primero...