Cuando llega la Navidad, UNICEF tiene la costumbre de diseñar unas tarjetas de felicitación cuya venta representa un ingreso adicional para la fundación. Se viene haciendo desde 1947, cuando una niña checa, Jitka Samkova, envió a UNICEF un dibujo agradeciendo la ayuda que su país recibió por parte de la organización durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante estos más de 50 años, UNICEF ha vendido más de 4000 millones de tarjetas de felicitación, sobrepasando los 1000 millones de dólares de beneficio. Este beneficio que recae íntegramente en los programas que conforman los cinco pilares de sus actuaciones:
- Educación de las niñas, para que todos y todas permanezcan en la escuela y reciban una enseñanza de calidad
- Desarrollo integrado de la primera infancia para asegurarles el mejor comienzo en la vida
- Inmunización y “más. No más muertes prevenibles
- Lucha contra el VIH/SIDA y el derecho a saber como prevenirlo
- Protección de las niñas y niños frente a la violencia, la explotación, los malos tratos y la discriminación
UNICEF se financia en más de un 60% por donaciones gubernamentales. El resto proviene de donaciones particulares, de empresas, o de productos que ellos mismos elaboran, como las tarjetas. Todo ello no sólo tiene una utilidad económica. También ayudan a publicitar la fundación, expandir su mensaje y concienciar a la gente. Su última y más llamativa actuación en este ámbito fue la inclusión de su logotipo como publicidad -y gratuitamente- en la camiseta del FC Barcelona. Todo un gesto del club catalán para coloborar con los objetivos de UNICEF.
Sin embargo, también cuando llega la Navidad, la web ultracatólica HazteOir tiene por costumbre lanzar una campaña de las suyas para hacer boicot a esta organización humanitaria, pidiendo a las empresas que colaboran con este programa –vendiendo tarjetas de UNICEF- que dejen de hacerlo, ya que así están colaborando en la destrucción de la vida de los no nacidos y atacando, por lo tanto, el derecho de todos a una vida digna. Este 2006 no podía ser menos. Como muestra, un fragmento de la carta que esta gente ha elaborado para que todos la mandemos sin el tremendo esfuerzo que supone redactarla:
Colaborando con UNICEF, su empresa está ayudando, aunque sea indirectamente, a que esta organización continúe ejecutando acciones como las descritas. De este modo, Ustedes se convierten en cómplices de las violaciones de los derechos de los pobres, incluyendo a aquellos que no tienen la oportunidad de defenderse por estar aún en el vientre de su madre.
UNICEF, huelga decirlo, niega categóricamente llevar a cabo políticas para legalizar el aborto, realizar esterilizaciones encubiertas y difundir materiales de formación sexual hedonista, como les acusan. A muchos, desde luego, nos parecería fabuloso que así lo hiciera, aunque no sea ese el debate en el que quiero entrar.
No. Lo que me parece vergonzoso, denigrante, espeluznante, es que desde HazteOir se incite a hacer un boicot a UNICEF basándose en unas supuestas prácticas –por supuesto, no confirmadas- que esta organización llevaría a cabo en los países del tercer mundo.
¿Se han parado a pensar lo que sí hace UNICEF? Supongo que sí, pero su estúpida, arcaizante, cerrada y maléfica -digamoslo así: fundamentalista- moral católica les impide valorar más la vida de un niño que la de un embrión. Hagamos boicot a UNICEF: que dejen de salvar niños vivos y se dediquen a los que aún no lo están. Por eso me he permitido titular este post a la manera de HazteOir: seleccionando un hecho, exagerándolo, llevándolo al terreno de la demagogia y olvidándome de todo lo demás. Como ellos tienen por costumbre.
La liberal que no llega a fin de mes les dio uno de los Galardones de la Juventud en 2004 y se montó una buena. Desde entonces ella ha dejado de premiarlos, pero ellos siguen con su bondadosa campaña “haga boicot a las organizaciones que salvan niños por Navidad“, año tras año.
Creo que “asco” es la palabra que ando buscando.
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Hay 3 comentarios por el momento ↓
Adrian ↓
Como comentas la palabra adecuada es asco, no dejo de sorprenderme de la demagogia de ciertos grupos ultras, llamales fachas!, que van en contra de una organización como es UNICEF, que son los primeros en defender a la infancia del mundo. Me acabas de dejar bastante sorprendido con esta iniciativa de Hazteoir, no creí que pudiera existir semejante iniciativa contra algo que es humanitario y que sirve para ayudar a millones de niños.
Con tu permiso voy a coger prestada parte de esta información para colgarla en mi blog, que hay acciones que merecen ser conocidas y denunciadas.
CalheR ↓
Tienes toda la razón, Adrián. Muchas gracias por tu comentario y por dar a conocer esta asquerosa iniciativa.
Un saludo.
Mentiras Piadosas 2006. Por CalheR | Mentiras Piadosas ↓
[...] HazteOir no quiere que salves niños [...]