España es un país que basa su economía en dos sectores: la construcción y el turismo. No dejan de avisarnos de que el primero tiene los pies de barro, que va a explotar, que no podemos basar nuestro crecimiento económico en una burbuja, que tal y que cual. Pero nosotros, confiados, decíamos: siempre nos quedará el turismo. ¿Quién va a resistirse a venirse en verano a nuestras playitas, con los consiguientes beneficios para hosteleros, restauradores, touroperadores, chiringuitos y discotecas? Nuestra economía está salvada…

Pues no. Ahora llega la Comisión Europea y hace un estudio que dice que, gracias al cambio climático que va a hacer que haga más calor en todo el planeta, los veraneantes optarán dentro de poco por otros países más nórdicos. Y encima dicen que vamos a perder cosechas y van a aumentar las muertes por las altas temperaturas.
Hay que joderse.
No hay comentarios por el momento ↓
Nadie ha hecho comentarios por el momento. Si quieres, puedes ser el primero...