Hay cosas que en una supuesta España moderna no deben ocurrir, pero está claro que ocurren. Pese al esfuerzo realizado desde el actual gobierno, la discriminación laboral de la mujer es una realidad manifiesta. En un país donde la pirámide de población se ha modificado ostensiblemente en muy poco tiempo, mostrando un envejecimiento galopante y preocupante, las empresas prefieren despedir a las trabajadoras embarazadas o madres recientes, puesto que, claro está, las bajas por maternidad no son rentables. A corto plazo es sin duda la mejor solución para el negocio (se contrata a uno o una más joven y punto), pero a la larga, si cada vez es más problemático tener descendencia ¿quién va a soportar la carga del Estado del Bienestar?
Hoy he podido conocer un nuevo caso de discriminación, pero quizás éste es todavía más particular. A Miss Cantabria se le ha retirado su título recién conquistado por ser madre (léanlo en El país.com o el Mundo.es). Las bases, comunes también para las demás provincias y para Miss y Mister España, exigen a las aspirantes “no haber tenido descendencia ni hallarse en estado de gestación”. Increíble pero cierto. ¿Qué esperan evitar? ¿cicatrices de cesárea? ¿qué pasa, que tras ser madre una mujer no puede estar igual de guapa?. Pues para el ya de por sí polémico concurso de belleza parece que no. Pero el artículo (7.4) prosigue: los varones quedan excluidos de la norma, puesto que “no les supone cambios físicos sustanciales que impidan el desempeño de las funciones habituales de una miss o un míster, tales como viajes, pasarelas o desfiles”. Pero aún puede ser peor. Tras eliminar la posibilidad de las madres de ser elegidas como las más guapas, el artículo 8 se permite decir que los competidores estarán en igualdad de condiciones, “sin que quepa ningún tipo de discriminación por razón de talla, medidas, peso o condición física”.
Ángela Bustillo (22 años), la ex Miss cantabra con un hijo de tres años, participaba por cuarta vez en el certamen, y sabía de sobra de la existencia del artículo: “Pero me parecía tan sumamente absurdo que pensé: esto será algo de los años 70 y todavía no lo han arreglado, todavía no lo han adecuado a los tiempos que vivimos”. A través de su abogada se propone demandar a Propulsora Montañesa SA, la responsable del concurso, por considerar dicho requisito anticonstitucional. Por ahora no le han devuelto su título, es más, aparece el nombre de la segunda dama de honor en su lugar. Ya no irá a Miss España, pero espera que tal injusto requisito sea retirado, por todas las madres jóvenes que se deseen presentar. Una España moderna, sí señor.
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CalheR ↓
Vaya mierda de artículo tú.
Si es que por mucho que se haga desde el Gobierno, por mucho que obliguen a que todas las listas electorales sean mitad y mitad, estas cosas tardan tiempo en cambiar. Por lo menos, una generación. El que es burro no cambia porque el Gobierno tenga más o menos talante.
Es triste, pero es así.
Saverbrunn ↓
A mí es que todo el tema este de miss y mister ya me parece absurdo y estúpido de por sí. No me paro a pensar si pasan cosas injustas dentro de ese “mundillo”…
Leónidas Kowalski de Arimatea ↓
Este artículo me ha sorprendido bastante. No por la noticia en sí, que me parece muy coherente con esta clase de concursos en los que se trata a la gente como a ganado. Lo que me choca es que lo contéis como si fuera algo anómalo e inadmisible que le retiren la corona a esa chica y sin embargo no se critique la existencia de estos vergonzosos muestrarios humanos.
Dentro del absurdo que supone exhibir a personas como animales en una feria de ganado me parece muy lógico que se impongan esa clase de condiciones que criticáis. Y dado que estas chicas participan voluntariamente y encantadísimas de ser putillas (que es lo que son, y todos lo sabemos) pues que se jodan y acaten las consecuencias.
CalheR ↓
No pudiste elegir mejor el nombre de tu blog, Leónidas.
Leónidas Kowalski de Arimatea ↓
Jejejeje… Calher, sí, fue en un momento de suprema lucidez.
Saverbrunn ↓
Realmente opino tal cual lo que dice Leónidas, solo que no me salieron esas palabaras ;-D
Jota ↓
Pese a que mi intención es más destacar la absoluta discriminación de la mujer en nuestra sociedad, incluso también en esta clase de concursos, por supuesto que lo considero “algo anómalo e inadmisible”, puesto que no deja de ser una regla absurda. Por favor, ¿en qué tiempo vivimos?; ¿os parece más ridículo hacer concursos de belleza de hombres y mujeres que la discriminación que se produce incluso en éstos? te puede gustar o no estos concursos, pero no deben permitirse injusticias de este tipo.
Y bueno Leónidas, eso de que están “encantadísimas de ser putillas (que es lo que son, y todos lo sabemos)”, pues la verdad, a parte de que me parecen unas palabras terriblemente machistas, parece que te gusta generalizar. Habrás tenido relación con muchas de ellas para permitirte esa perla.
Un saludo
Leónidas Kowalski de Arimatea ↓
Saludos, Jota.
Digamos que he tenido relación, y muy directa e intensa para desgracia mía, con alguna modelo que está en la misma cuerda que estas fulanillas.
Por lo demás, permíteme decirte que tu entrada da la impresión para el lector (a mí me la ha dado al menos) de que ves muy bien esa clase de concursos siempre que se avengan a cierto correctismo político. Y resulta que no, que la mera existencia de esas… ¿competiciones?, son denigrantes no sólo para la mujer, sino también para el hombre que disfruta con todo ese vergonzoso espectáculo.
Estoy seguro de que tu intención no era dar esa idea, y por eso me ha sorprendido la entrada. Espero más de Mentiras Piadosas, eso es lo que pasa.
Jota ↓
Las impresiones son personales y totalmente subjetivas. Mi intención ha sido la de comentar algo injusto, como que alguien no pueda presentarse a un concurso por ser madre, no si el concurso es bueno o malo, denigrante o no. Machista seguro que no es, porque lo hay tanto de hombres como de mujeres. Ahora, que se decida premiar sólo un canon de belleza determinado… eso ya es otro cantar que no viene al caso.
Sigo pensando que generalizas en tus palabras ofendiendo a un colectivo que no tiene la culpa de que tú te hayas trompezado con “fulanillas”. Curioso que alguien con ese trato tan despectivo a la mujer le parezca denigrante ese tipo de concursos.
Y en cuanto a lo que escribo o dejo de escribir, ten por seguro que no lo escribo para satisfacer las opiniones de los que visitan este humilde rincón de la red, sino para expresar los puntos de vista que me parecen convenientes. A algunos les puede gustar, a otros no; y si esperas otra cosa de Mentiras Piadosas no creo que la encuentres bajo esta firma.
Leónidas Kowalski de Arimatea ↓
Pues yo opino que cada concurso tiene sus normas, como si a mí me da la gana de organizar uno en el que premiaré al hombre más alto, y prohíbo que participen todos aquellos que nacieron en 1982, por ejemplo. Es mi concurso y yo pongo las normas, y si alguien acepta participar ocultándome que nació ese año y después me entero, justo es que le retire el premio. No sé dónde está el problema. Y los lamentos de la pequeña mentirosa están de más, si bien es cierto que son habituales en este tipo de mujeres caracterizadas por ser caprichosas, inmaduras, lloronas y manipuladoras. ¿Estoy generalizando otra vez? Probablemente.
Mi trato no es, en absoluto, denigrante hacia la mujer. Sí que es, en cambio, carente de todo respeto hacia aquellas que no se respetan a sí mismas participando en esta clase de eventos. Y lo mismo digo para sus equivalentes masculinos.
En cualquier caso aclaro que el hecho de mostrarme tan en desacuerdo contigo en esta entrada nada tiene que ver con lo que pueda opinar de otras, por supuesto.
Un saludo, Jota.
Jota ↓
“Pero aún puede ser peor. Tras eliminar la posibilidad de las madres de ser elegidas como las más guapas, el artículo 8 se permite decir que los competidores estarán en igualdad de condiciones, “sin que quepa ningún tipo de discriminación por razón de talla, medidas, peso o condición física”.
O lo que es lo mismo, el artículo siete contradice al ocho. Como va a ser lícito poner una regla así en ese artículo cuando en el siguiente te está diciendo lo contrario… :S. Creo que no lo has comprendido del todo. Las bases se contradicen.
Respecto a esta afirmación tuya:”Mi trato no es, en absoluto, denigrante hacia la mujer”, permítame que lo ponga en duda. Las palabras las escribiste tú, y las evidencias están más arriba.
1)“que estas chicas participan voluntariamente y encantadísimas de ser putillas (que es lo que son, y todos lo sabemos)”
2) “con alguna modelo que está en la misma cuerda que estas fulanillas”
3)“Sí que es, en cambio, carente de todo respeto hacia aquellas que no se respetan a sí mismas participando en esta clase de eventos.”
Mira, ni son “putillas”, ni “fulanillas”, ni se dejan de respetar por querer ganarse la vida con su belleza. Si a ti no te parece bien, no compres moda y haz el boicot al sector, pero no las insultes, ni pienses que todas tienen que ser como la que te cayó a ti en desgracia.
Saludos.
Leónidas Kowalski de Arimatea ↓
Uy. Habrá que seguir con esta discusión:
Claro que los artículos se contradicen, y me parece bien, pues eso demuestra la imbecilidad que hay tras estos concursos. Joder, tío, ¿es que no lo ves? Esto no es la Constitución, esto es una gran estafa de principio a fin.
Respecto a esos tres puntos que presentas como muestras de que yo denigro a la mujer sólo te diré que, precisamente, el punto tercero lo explica todo.
Acabas tu comentario, admirado Jota, mezclando moda con belleza, y pretendiendo dar la idea falaz de que es lo mismo. Si no se tratara de ti diría que hay que ser gilipollas para confundir ambas ideas, pero como eres tú diré, simplemente, que tus argumentos me defraudan y que me provocan un poquito de vergüenza ajena.
Buen rollito, ¿vale?
Jota ↓
Uy ¿Discusión?, no creo yo que llegue a tanto.
Me da a mí que no has terminado de entender la entrada. Yo no he juzgado nunca como buenos o malos este tipo de concursos, eso está ya muy visto, y sería material de otra entrada. Servidor se ha remitido a la injusticia cometida con esta “pequeña mentirosa” como tú la has definido anteriormente, de nombre Ángela Bustillo, modelo y madre a la vez.
“Sí que es, en cambio, carente de todo respeto hacia aquellas que no se respetan a sí mismas participando en esta clase de eventos.”
Yo no le veo explicación lógica ni al significado de lo que has querido decir, porque querer ganarse la vida con su belleza no tiene porqué ser denigrante de ninguna de las maneras. No son mujeres de moral distraída, aunque tus calificaciones quieran afirmar lo contrario.
Jaja, lo último es lo más gracioso de todo. Yo mezclaré ideas, pero tú no sé en que mundo vives. Tampoco hay que ser muy listo para darse cuenta que los productos se venden con caras bonitas y cuerpos esculturales a imagen y semejanza (nunca mejor dicho) del canon impuesto en la sociedad. Ahora, si tu canon de belleza exterior es diferente, puedes separar ambos conceptos (que lo dudo, pues por lo visto has frecuentado a muchas modelos).La admiración te la agradezco, pero no soy más que un humilde comunicador como mis compañeros.
Buen rollito, bueno.
MiRi ↓
Hola, Jota. He llegado a tu blog por… digamos, consejo, de otro blogger.
El caso es que yo también pienso que los certámenes de misses son denigrantes para la mujer. De hecho surgieron como, y durante muchos años han sido, un concurso fundamentado en el hecho de que el valor de una mujer se mide por su belleza, en que la mejor cualidad que puede poseer una mujer es ser guapa. Es cierto que desde hace unos años se llevan a cabo también para místers. Pero esto responde más a la necesidad de callar las abundantes protestas feministas para mantener la imagen del concurso que a la demanda social de un concurso de belleza masculino que, por otra parte, no tiene nada que ver en seguimiento público respecto al de misses. Además, es cierto que en España existen certámenes para ambos sexos, cosa que no sucede en la gran mayoría de países que participan en el certámen de miss mundo/miss universo.
De todas maneras, saliéndonos ya de los tintes sexistas, considero absurdo un certámen en que se valora a los concursantes exclusivamente por su belleza, la perfección de su culo o la redondez de sus caderas, muy por encima (infinitamente, de hecho) que por sus cualidades personales. Creo que el mensaje que se proyecta desde estos concursos incentiva a los jóvenes a intentar vivir de su cuerpo por encima de construir habilidades personales y sociales.
Así que, partiendo de la base de que considero denigrante para las personas este tipo de concursos, no me sorprende que las reglas que los rijan sean igualmente denigrantes. De donde no hay no se puede sacar. No esperaba otra cosa.
Supongo que, dado que no están dispuestos a acabar con este tipo de certámenes, lo más justo es que deroguen tan absurda norma, pero realmente creo que lo que hay que hacer es acabar con el concurso en sí. Además no olvidemos el mundo en el que se acaban sumergiendo la mayoría de esta gente: drogas, a menudo prostitución encubierta, trastornos alimentarios y un largo etcétera. Y que… al fin y al cabo, tal y como está planteado hoy, supone una banalización absoluta de la belleza. Hace poco leí una frase de un poeta que me impactó. Decía algo como: “Tantos siglos de poesía para describir la belleza, y ahora lo hacen con tres cifras”.
Bueno, pues nada, esta es mi opinión.
Saludos,
MiRi
P.D: Leónidas, respecto a tu comentario, para mí, referirse como “puta” a una mujer que, en principio, no cobra a cambio de sexo, tiene claros tintes machistas. Jamás te referirías como “fulano” hacia un aspirante a míster.
Jota ↓
Encantado Miri, felicidades por tu original espacio y por ese amor a la naturaleza que profesas. Debo decirte que para nada es mi blog, sino el trabajo conjunto de un equipo formado por Calher, Mechanical y un servidor. Agradece de mi parte a ese digamos… blogger el haberte remitido a este humilde rincón de la blogosfera española y espero que disfrutes de nuestros contenidos.
Primero debo decirte que no te falta razón en lo que dices (aunque no pienso que la mayoría de los profesionales de este mundillo termine tan abajo, algunos sí), pero debo reiterarme en lo dicho a Don Leónidas, que no trataba esta entrada de juzgar los concursos de esta índole, sino la injusticia a una madre. Obviamente sólo destacan la belleza (relativa, correspondiente a un canon que todos conocemos), cuando una persona es siempre muchísimo más que una cara bonita. Pero pese a todo, y guste o no, son libres de hacerlo. Pero si tienen que hacerlo, que al menos sea medianamente justo.
Gracias por tu comentario :)
Kane ↓
Sin entrar a valorar esos intelectuales concursos de belleza, ¿por qué es discriminación, exactamente? Esa señorita conocía las bases del concurso y las ha incumplido. No creo que haya más que hablar.
Además, Propulsora Montañesa (Sociedad Anónima, no ONG ni organismo público) puede imponer -casi- todas las restricciones que quiera a su concurso. Igual que Mensa sólo admite a gente inteligente -je- o las líneas aéreas tienen una misteriosa tendencia a contratar azafatas más o menos atractivas.
Jota ↓
La verdad es que quien no conocía las bases era la propia organización, que la dejó concursar en tres ocasiones anteriormente. Y es discriminatorio porque eso no es una restricción lógica, y está en mi opinión entre esas -casi- todas que esa empresa puede imponer, de ahí que se la considere “inconstitucional” por parte de la abogada de la modelo.
A parte te recordaré como ya lo hice con el bueno de Leónidas que el artículo siete es incompatible con el ocho, que se permite decir que los competidores estarán en igualdad de condiciones, “sin que quepa ningún tipo de discriminación por razón de talla, medidas, peso o condición física”. Muy bien redactadas las bases, si señor. Discriminatorias y contradictorias.
Kane ↓
La restricción es no haber tenido descendencia ni hallarse en estado de gestación. La segunda puedo entenderla: es una restricción lógica si su trabajo va a ser posar y desfilar por pasarelas ciñiéndose a los pretendidos cánones de belleza actuales, ya que el supuesto prototipo de mujer atractiva no incluye el estar embarazada. Puede servir para un anuncio de Benetton, pero poco más.
En cuando a la primera restricción, estoy de acuerdo en que no tiene ningún sentido ni razón de ser. Pero aún así, insisto en que al ser una organización privada la organizadora, puede imponer las restricciones que quiera. Los concursos de Miss Talla Grande (que discrimina a las no-tan-talla-grande) o -si existiera- Miss Pelirroja (que discrimina a las no-pelirrojas) no son inconstitucionales.
Las bases del concurso no se contradicen si consideras el punto siete como una norma específica, que tiene prioridad sobre la general, el punto octavo. Ambos podrían fusionarse en un “estarán en igualdad de condiciones sin que quepa ningún tipo de discriminación por razón de talla, medidas, peso o condición física, exceptuando a las participantes que hayan tenido descendencia ni hallarse en estado de gestación” Una estupidez de ley, sí, pero no contradictoria.
Porque si no, según ese razonamiento y echando un vistazo a la Constitución Española:
¿Es contradictoria la Constitución?
Jota ↓
Jaja, yo creo que te excedes con esa comparación con la Constitución, no es para nada el mismo caso. Para empezar el orden de lo artículos del texto constitucional es inverso. Primero la ley general y luego sus restricciones. En las bases de este concurso primero se les veta la participación a las madres y luego “se las permite” concursar. Tampoco nadie ha dicho nada de considerar prioritario el artículo siete sobre el ocho, y esa fusión de normas es bastante ilógica, cuando una persona en estado de gestación puede pesar más y cambiar su condición física. ¿porqué habría que exceptuarlas?. Como empresa privada pueden poner los requisitos que quieran, pero algo coherente, que no se contradigan.
Por cierto un gusto verte por aquí Kane :)
maria ↓
mira q ers fea hijamia