Conste que me parece un buen estatuto, dentro de lo que cabe. No creo que haga falta, ni que vaya a solucionar problemas per sé. De hecho, un estatuto no solucionada nada per sé, como no lo hace una constitución, pese a que en esta época de consumo de masas lo que venda sea decir que el nuevo Estatuto va a solucionar el acceso al empleo, el acceso a la vivienda, el problema de la igualdad, todo. No lo va a hacer en absoluto. Un buen estatuto puede, como mucho, poner unos buenos cimientos para que se pueda desarrollar una política adecuada. Pero para qué entrar en tales matices, pensarán nuestros políticos, cuando podemos solucionarlo con un eslogan facilito y cuatro mítines repetidos.
La campaña electoral ha sido lamentable. Un monumento a la simpleza: un estatuto de diez, un estatuto para el siglo XXI, un estatuto para Andalucía, una Andalucía mejor, un estatuto moderno, un estatuto tal, un estatuto cual. Dice Cháves en todos los mítines que el Estatuto va a dar más autonomía, más autogobierno y mejor autonomía. Sí, en serio, lo dice. Las tres cosas. No ha habido, por supuesto, nada que se puede asemejar a un debate serio. Tópicos, frases vacías y eslóganes de consumo rápido de tipo orwelliano. A nadie le interesa que la gente piense más de lo debido.
El problema nacional se solucionó por la vía rápida y menos mal. Soy de los que piensan que en Andalucía ni hay ni nunca ha habido tal cosa como un problema nacional, del tipo catalán o vasco. El Estatuto da más competencias, nos define como “realidad nacional” (fantástico esto, nos va a cambiar la vida a todos), y poco más. Han hecho bien, en mi opinión, en dejar de lado definiciones y cuestiones semánticas. El único que ha puesto un poco (pero sólo un poco) de cordura en esta campaña me ha parecido Valderas, que dijo algo así como “a Izquierda Unida no le importa la definición de Andalucía, sino los derechos sociales”. Pues eso, aunque como ya digo, el estatuto debe ser la base. Sólo la base.
Otra cosa, a la que ya estamos lamentablemente acostumbrados, es la marginación mediática a la que ha sido sometido el PA. Durante horas y horas, a lo largo de los telediarios, noticiarios y boletines radiofónicos de Canal Sur, hemos tenido delante a Cháves y Arenas diciendo soberanas tonterías y repitiéndolas unas y otra vez, mientras una coletilla al final nos recordaba: “el PA es el único partido que se opone al estatuto”. ¿Por qué? Para eso ya no tienen tiempo los programadores de “la nuestra”.
Pluralismo, lo llama Cháves. Vamos ya por la decimoquinta modernización y Canal Sur sigue siendo una televisión para catetos en la que, a ciertas horas, se difunde el mensaje del PSOE.
Qué bonita Andalucía.
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Fëarûth ↓
Yo votaré en blanco…
Un Referendum de carnaval | Mentiras Piadosas ↓
[...] Pasarse 15 días soltando topicazos y discursos repetidos hasta la saciedad no es la mejor manera de motivar a la gente (especialmente a los jóvenes) para que ejerza su derecho al voto. Hacer las cosas bien supone informar mínimamente sobre qué se consulta, porque esto es lo de siempre ¿quién de esa “abrumadora mayoría” que ha emitido un SI, se ha leído el nuevo Estatuto, sabe grosso modo que supone esta reforma? está bien claro que NO. [...]