Arsenio Escolar en su blog expresa perfectamente lo que ha supuesto la participación de los andaluces en el referéndum:
La participación en el referéndum del nuevo Estatuto andaluz ha sido aún más baja, muchísimo más baja, que en junio pasado en el del Estatut catalán. Un 49,4% en el catalán, un 36% en el andaluz.
Parece que, una vez más, lo que tanto interesa a los políticos (la nueva España plural de Zapatero, o la España rota del PP; los nacionalismos centrales o periféricos, las nuevas naciones y realidades nacionales; las nuevas competencias… el poder, en suma) interesa mucho menos a los ciudadanos.
En junio nos explicaron los dirigentes públicos que hizo un domingo de playa tan bueno tan bueno que movilizar a casi la mitad del electorado era un éxito. Quizás hoy nos digan que llevar a las urnas a más de un tercio de los electores es aceptable, notable incluso, compitiendo como competían con el carnaval…
Y es que de los 6 millones de andaluces con derecho, han votan sólo un 36%, eso sí con una aplastante victoria del SI con un 87%, por supuesto, no se nos vaya a olvidar que todo este asunto tenía alguna utilidad. Creo (como muchos) que este referéndum debería dejar claro el hartazgo de la ciudadanía, ante unas consultas y votaciones carentes de sentido.
Seamos sinceros, la democracia actual está tan desvirtuada que se ha reducido al mero hecho de votar cada 4 años como dice Colin Crouch.
Pasarse 15 días soltando topicazos y discursos repetidos hasta la saciedad no es la mejor manera de motivar a la gente (especialmente a los jóvenes) para que ejerza su derecho al voto. Hacer las cosas bien supone informar mínimamente sobre qué se consulta, porque esto es lo de siempre ¿quién de esa “abrumadora mayoría” que ha emitido un SI, se ha leído el nuevo Estatuto, sabe grosso modo que supone esta reforma? está bien claro que NO.
Por tanto, decir que la baja participación “es fruto de un exceso de confianza” es pasarse señor Cháves. Sin duda, esta fecha será histórica porque la ciudadanía de Andalucía se ha expresado con un sonoro: “¡¿votar para qué?!” en forma de abstención. Aunque para festiva, la actitud del PA, que tras conocerse el paupérrimo resultado cosechado por el NO, salían sonrientes sus portavoces afirmando que habían conseguido movilizar a un gran número de votantes no sólo de los tradicionales electores de su partido, ahí es nada.
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CalheR ↓
Los del PA siempre ponen un granito de humor a la política andaluza. Precisamente hoy, cuando podían salir con un discurso solemne, cuando podían mostrar algo de grandeza y de elegancia, salen con el “estamos encantados de haber movilizado a un 10% de los andaluces”.
Estupendo. Y además no es un 10%. Es un 10% del 37% que ha votado…
En fin. De acuerdo contigo, excepto en que los del sí no se hayan leído el estatuto. Ni los del sí, ni los del no. Estas cosas sólo se las leen cuatro locos, al parecer (un servidor entre ellos).
Salamanca Blog » El circo autonómico (II) ↓
[...] Un referendum de carnaval (Mentiras Piadosas) Por tanto, decir que la baja participación “es fruto de un exceso de confianza” es pasarse señor Cháves. Sin duda, esta fecha será histórica porque la ciudadanía de Andalucía se ha expresado con un sonoro: “¡¿votar para qué?!” en forma de abstención. Aunque para festiva, la actitud del PA, que tras conocerse el paupérrimo resultado cosechado por el NO, salían sonrientes sus portavoces afirmando que habían conseguido movilizar a un gran número de votantes no sólo de los tradicionales electores de su partido, ahí es nada. [...]
Leónidas Kowalski de Arimatea ↓
Yo empecé a leer el Estatuto andaluz, pero me puse enfermo con tanto “cidadanos y ciudadanas”, “andaluces y andaluzas”, etc., y lo tiré a la basura sin más.
¿A quién se le ocurre hacer un referéndum en carnavales? ¿Acaso no saben los politicastros andaluces que la prioridad del andaluz es el carnaval? Claro, que igual fue con toda la intención, y que por esos oscuros intereses que se traen los políticos entre manos interesaba una baja participación. Vete a saber.