Mentiras Piadosas. Blog de actualidad, pol�tica y cultura

El año del delfín

Escrito por Jota el 26 de Marzo de 2007 · 5 comentarios

A veces es necesario pararnos unos minutos y mirar desde otro punto de vista hasta dónde podemos llegar como seres humanos inteligentes, pero poco conscientes, en mi opinión, de lo que terminamos haciendo. Y digo esto ya no sólo porque nos estamos cargando el planeta, que eso es algo ampliamente demostrado, argumentado, difundido y por algunos convenientemente olvidado; lo digo porque además de ser poco conscientes, somos realmente crueles. Me explico.

DelfínEl Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Convención sobre Especies Migratorias de la ONU han decidido declarar este año como el “Año del Delfín”. Para muchos de los que leáis estas líneas os parecerá uno más de esos títulos nominativos sin más fin que aparecer en los medios informativos, que ni nos va ni nos viene. Nada más lejos de la realidad. Los delfines están en serio peligro. Tal y como leo en el blog bonaerense Mares y Océanos, los datos son escalofriantes: el 70% de los delfines pueden llegar a morir atrapados por ciertas técnicas y aparejos de pesca destructivos o no selectivos y Greenpeace calcula entre 15.000 y 20.000 el número de delfines que son capturados al año en el mar Mediterráneo y en el Atlántico. Aparte, deben sufrir la contaminación química de nuestros vertidos y la acústica tanto de nuestro tráfico marino como de los modernos sistemas de ultrasonidos que afectan a sus oídos y a su sistema de ecolocalización. Además de estos daños y peligros causados por el hombre, sus obras de construcción podrían haber extinguido una de sus especies: la construcción en China de la presa de las Tres Gargantas, en el río Yangtsé, podría haber acabado con el delfín de aleta blanca o “baiji”, con 25 millones de años de existencia.

Si esto no fuera ya lo suficientemente grave de por sí, si no diera qué pensar, llega a mis ojos este titular de hace tres años contenido en el portal de la BBC: “Delfines para desminar Irak”. La Marina de Estados Unidos, dentro de su Programa Mamífero, cuenta con 70 delfines y 20 leones marinos entrenados para encontrar minas debajo del agua. La primera vez que los utilizaron fue durante la Guerra de Vietnam y luego lo volverían a hacer en la primera Guerra del Golfo, en 1991. Ahora les tocaba participar en el desminado del canal de Khawr Abdullah, que une el puerto de Umm Qasr, en el sur de Irak, con el Golfo Pérsico. Biólogos y asociaciones por un trato ético de los animales ya denunciaron que son animales muy inteligentes, y que pese a que se les enseñe una serie de trucos para esta finalidad, siempre hay la posibilidad de que no hagan lo que se espera de ellos. Es decir, son de una baja fiabilidad en esta labor. Y en este caso equivocarse para ellos es la muerte. Los matamos, los contaminamos, los extinguimos, los utilizamos de carnaza para quitar las pruebas del odio que nos profesamos unos a otros ¿Se puede hacer más? Pues claro, un neuroetólogo surafricano, un tal Paul Manger, defiende que el gran tamaño de su cerebro es para protegerse del frío y que su inteligencia es comparable a la de las ratas de laboratorio o los peces de colores. Que investigue el neuroetólogo a ver si sus ratas son capaces de hacer esto.

Y pese a todo, pese a convertirnos en sus verdugos, en sus principales enemigos, en sus hipócritas compañeros de viaje, ellos siguen nadando divertidos alrededor de los cascos de nuestros barcos, y es más, son capaces de evitarnos la muerte. Media docena de delfines impidieron que un tiburón blanco de tres metros de longitud atacara a un grupo de vigilantes de una playa del norte de Nueva Zelanda:

El suceso se produjo cuando un ejemplar de gran tiburón blanco irrumpió en una zona de entrenamiento, a escasa distancia de los salvavidas. De repente, media docena de delfines roderon a los vigilantes y comenzaron a nadar a su alrededor en forma de círculo. Los cetáceos, extremadamente agitados y batiendo el agua con sus colas, formaron una especie de cadena defensiva a torno a los salvadidas durante unos 40 minutos. La operación no terminó hasta que las personas –tres salvavidas y la hija adolescente de uno de ellos– fueron conducidas por los delfines a un área segura.(…) Según los biólogos marinos, este tipo de actitud no es inusual en los delfines, que tienen tendencia a “ayudar a los necesitados”.

Conociendo ésto, quizás ya nos parezca un poco más necesaria esta declaración de Naciones Unidas, que al menos no sea ajena a lo que está ocurriendo, como tampoco debemos serlo nosotros.

Dedicado a cierta persona que me ayuda muchas veces a ver donde yo no alcanzo por sí sólo, incluso cuando me encierro en mí mismo. Gracias.

Popularity: 1% [?]

Guardado en: Naturaleza · Opinión

Hay 5 comentarios por el momento ↓

  • octopusmagnificens

    Los delfines son mucho más crueles que los humanos. He visto vídeos de delfines acosando y mutilando a marsopas, como si de un juego se tratase. No tiene sentido idealizar a los animales en la forma infantil en que lo haces.

  • Jota

    “Los delfines son mucho más crueles que los humanos.”

    En otro contexto esta afirmación podría resultarme hasta graciosa. Pero esto es el mundo real, y si eres capaz de defender eso es que o conoces poco a los delfines o crees mucho en la raza humana. Te recuerdo que estos animales se muestran violentos a la hora de alimentarse y defender su alimento. Precisamente por ello atacan a las marsopas en algunas zonas, les disputan la escasez de alimento (¿por culpa de quién escasea el alimento?). No son peluches, son animales salvajes, pero ni mucho menos se los puede calificar de “crueles”. ¿No serás tú el que juzga a un animal salvaje conforme a valores humanos y no esperas en cambio la humanidad de nuestra propia especie? Lo que hacemos con ellos es de auténtica vergüenza, impropio de “animales”. No se si sabes que el hombre es el único ser vivo que actúa como los virus: se hace con una zona de recursos y la explota hasta su agotamiento, pasándose hacia una nueva. Somos el único animal que mata sólo por el placer de sentir la muerte, sin necesidad alimenticia de por medio. Es fácil mirarse el ombligo.

  • octopusmagnificens

    Bueno claro, también los humanos nos mostramos violentos al defender nuestro alimento y nuestras cosas. Son perogrulladas.

    No hay escasez alguna de alimentos.

    Sí, eso que dices de los virus lo has sacado de Matrix verdad. Lo decía el agente Smith.

  • Leónidas Kowalski de Arimatea

    Bueno, Jota, ya me conoces, así que entenderás que esté con Octopusmagnificens.

    Los delfines, por mucho que nos los pinten como unos lindos animalitos simpaticotes y súper enrollados con los humanos, no lo son tanto. En la leyenda que hay acerca de ellos ha tenido mucho que ver su aspecto, que asociamos a una cara sonriente por antropocentrismo. Pero ni están sonriendo ni hostias.

    ¿Son inteligentes, más que otros animales? Pues cojonudo, por eso se los usa para desminar. Con una gamba no podríamos lograrlo. Y ya puestos, prefiero que se encargue de eso Willy que mi hijo o el tuyo, ¿tú no?

    Lo que cuentas de los salvavidas entrenándose y salvados por unos delfines que aparecen “de repente” para escoltarlos hasta una zona segura, enfrentándose a un tiburón… ejem, ejem… ¿No te suena un poquito a sensacionalismo cutre? Para mí esa noticia tiene todas las papeletas de ser una tremenda exageración o, más probablemente, un simple bulo. Me recuerda mucho, tanto en lo que cuenta como por la forma como lo cuenta, al estilo de noticias habituales en programas “cuartomilenarios” y similares.

    Por lo demás decir que sí, que me da por culo que se extermine a especies, sean delfines, cangrejos o lagartos, por intereses económicos de unos pocos y ante la pasividad de los gobiernos. Pero eso sí, que nadie me quiera hacer creer que un delfín es igual a Godofredo, mi vecino del tercero derecha.

  • Jota

    Octopusmagnificens, sin son perogrulladas las cosas que te estoy argumentando, no sé a que vienen tus comentarios ilógicos que me obligan a recordártelas y a perder mi tiempo con ello. Si, si que hay escasez de peces en algunas zonas, por ello compiten por la comida. Y si la caracterización de nuestra especie aparece en Matrix no deja de ser menos verdad, otro día te citaré informes de Greenpeace o a Platón mismo si te hace ilusión.

    En cuanto a ti, Leónidas, la verdad es que no te conozco, y si realmente te jode “que se extermine a especies, sean delfines, cangrejos o lagartos, por intereses económicos de unos pocos y ante la pasividad de los gobiernos”, no se de que te estás quejando, cuando aquí nadie ha hablado de que el delfín se parezca a un ser humano, sino de que no merecen ser tratados como despojos, que los animales sufren, que no son elementos inertes. No hay que mandar desminar ni al delfín, ni a tu hijo, ni al mío, para empezar habrá que preguntarse porqué coño de interés privado terminaron esas minas allí. Que las recoja quien las puso. Por cierto que fuerte de que veas una sonrisa en la cara de un delfín. Luego soy yo quien lo confunde con tu vecino el del nombre raro…

Deja un comentario ↓

(requerido)

(requerido)


Tu dirección de e-mail no se mostrará nunca.

Por favor, respeta a los demás y no insultes.

Puedes usar los botones para personalizar tu comentario.