Como ya decíamos, las lamentaciones, las compasiones, los pésames, van pasando y dejando lugar al análisis y la reflexión. Como era previsible, ambos bandos se reafirman en sus convicciones: unos dicen que si estuviera prohibido llevar armas estas cosas no pasarían; otros, todo lo contrario, que son las armas las que evitan estas matanzas.
Este segundo argumento, defendido a capa y espada por las asociaciones de propietarios de armas, por buena parte del liberalismo, por los defensores del derecho a portar armas en general, afirma que estas tragedias suceden con más frecuencia en los lugares en los que, precisamente, está prohibido llevar armas, como institutos y algunas universidades. Era el caso, por ejemplo, de la Virginia Tech. Son las llamadas Gun Free Zones (Espacios Libres de Armas), y es cierto: es en estas zonas donde más probabilidad hay de que sucedan masacres como la del otro día.
La solución, por tanto, sería permitir que alumnos, profesores y personal de estas zonas pudieran llevar armas. Así, si un coreano loco viene a matar a todo el que pueda, seguramente aparecerá otro estudiante responsable que pase por allí y, tras sacar la Glock que lleve en el bolsillo, le pegue un tiro en el cráneo. Problema solucionado.
Pero este argumento, aparte de empujar a todo el mundo a llevar armas (para sentirse seguro), ¿de verdad mejoraría la situación? Sí, posiblemente evitaría las matanzas. Sería imposible que, en un campus armado hasta los dientes, una sola persona matara a una treintena, pero, ¿no aumentarían los asesinatos más pequeñitos, los individuales? ¿No sería más fácil que, cualquier riña, pelea, discusión entre estudiantes, acabe con uno de los dos (o con los dos) tirados en el suelo, con una bala en la cabeza? Es sabido que Estados Unidos tiene un nivel de homicidios notablemente más alto que el resto de los países occidentales. Y no, la culpa no sólo es de la libertad de armas, pero desde luego la libertad de armas hace las cosas más fáciles. ¿Permitimos, entonces, que ese ratio de homicidios también afecte a las universidades y a los institutos? Así probablemente acabarán las matanzas; acabarán –al menos- las que salen en los telediarios y sientan tal mal a los amantes de las armas; no acabarán –desde luego- los asesinatos.
Y digo yo: ¿no sería mejor hacer de todo el país un espacio libre de armas? Al fin y al cabo, si el coreano de Virginia –que no era un delincuente, ni un terrorista, luego es lógico pensar que no sabría hacerse con armas en el mercado negro- no hubiera podido acceder a las armas que llevaba encima, tampoco habría podido matar a tanta gente.
Pienso en España, en nuestros institutos. Dale a cada cani, a cada violento, un arma para que se defienda y, ¿nos sentiremos todos más seguros? Pienso en los maltratadores de mujeres, en los psicópatas, en los asesinos en general. ¿Les damos –más- armas? ¿Se lo ponemos más fácil? Pienso en tanta gente normal, equilibrada, que, en momentos de máximo estrés y tensión, en medio de discusiones, riñas o peleas, pudieran tener un arma cerca y hacer algo que no tiene solución, como matar a otra persona. ¿Es mejor, de verdad, dar lugar a eso?
Me parece que no. Y, como es absolutamente imposible asegurarse de que nadie lleve un arma –aunque estuvieran prohibidas- o que alguien vaya a una universidad con el explícito deseo de causar una masacre, para eso están las fuerzas de seguridad, y la policía. Cuerpos de seguridad que, en el caso de la Virginia Tech, fallaron estrepitosamente. Eso es lo que hay que mejorar. Y no darle armas hasta a los niños.
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LLopDgul3s ↓
Detesto ese argumento de la indefensión. Pongamos que los 32 alumnos asesinados hubieran llevado un arma cada uno de ellos y la hubieran usado. Entra el Coreano y en cuestión de segundos todos habrían sacado el arma y disparado dos o tres tiros. Entonces habrían volando entre 90 y cien balas, muchos ni siquiera sabrían de donde vienen las balas o adonde van…unos sabrían que un coreano trato de matarlos y otros tan solo verían a unos tipos matando a un chico coreano, en fin el resultado es imprevisible.
!Uy, si era un móvil! Pues desde lejos parecía que era un arma.
Yo voto por que deberíamos ir todos con una bomba nuclear debajo del brazo, así estaríamos todos seguros de poder defendernos si nos atacan. Simplemente demencial.
Si que falló la seguridad, estrepitosamente por cierto pero a mi no me consolaría mucho más ver dos o tres guardias de seguridad mal pagados y muertos. Seamos sinceros el exceso de seguridad tampoco es saludable y los fallos son humanos.
Si buscamos culpables podemos culpar a las victimas ya que podían llevar kevlar y no lo hacían, con tal de no culpar a las armas lo que sea.