La Corte Penal Internacional ha solicitado a Sudán la detención de dos –presuntos- culpables de genocidio, de crímenes de guerra y de lesa humanidad. Uno de ellos se llama Ahmed Mohamed Harun y fue, durante 2003 y 2004, Ministro de Interior del gobierno sudanés. Durante ese tiempo reclutó, armó y financió a las milicias Yanyauid que llevan cuatro años asolando la región de Darfur. El otro se llama Ali Kushayb y este, conocido como “el coronel de los coroneles”, comandó él mismo las fuerzas Yanyahuid a mediados de 2003, ordenandó e impulsando no sólo la matanza de decenas de miles de personas, sino también sus torturas, y sus violaciones. El gobierno de Sudán afirma que está detenido por esos crímenes, pero no son pocos los que han afirmado que se pasea por el país en total libertad.
En todo caso, a la petición de la Corte Penal Internacional -como era de esperar- se ha opuesto radicalmente el gobierno de Omar al-Bashir (que habría de ser, por otra parte, el primero en ser puesto de patitas en La Haya). Dice el gobierno que no reconoce a la Corte, y que no va a cumplir, jamás, con ninguno de los requisitos que esta le imponga. Pero que podemos estar tranquilos, porque si hay en Sudán un solo criminal de guerra, sus propios tribunales de justicia -faltaba más- se encargarán de él.
¿A que suena tranquilizador?
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ONAIR ↓
No escuchaba algo tan tranquilizador desde vamos…hace tiempo. Vaya tranquilidad, igual de tranquilos que deben estar todos los que siguen huyendo en Sudán. Al menos un paso más, la Corte Penal ya va en busca y captura, pero aún vamos lentos.