Pocas veces encontramos el conflicto entre el estado de bienestar y el consumismo salvaje de forma tan gráfica como en la reciente polémica entre el Ministerio de Sanidad y Burger King, a causa de los anuncios que la empresa americana ha lanzado últimamente.
Y claro, no hay color. Mientras Elena Salgado llama al civismo, a la responsabilidad, al consumo consciente y moderado, Burger King utiliza la publicidad para calar hondo e incitar al consumo. No seas un pringao, come como un hombre.
Hasta ha sacado un blog con un manifiesto de apoyo a la libertad de expresión, a las personas que saben lo que quieren en la vida y que los buscan y lo demandan. Porque cada uno hace lo que quiere en esta vida: ¿un Doble Whopper o una ensalada? Elige lo que quieras.
Burger King y su manifiesto liberal. Elena Salgado y su responsabilidad. Como no lo voy a expresar mejor que él, os remito al post de Juan Varela:
La ley del consumo contra la ley de la salud. La libertad del cliente contra el estado del bienestar.
El ciudadano es cliente, defiende la firma de hamburguesas: respetemos sus gustos excitados por la publicidad.
El ciudadano es persona, defiende la ministra de Sanidad, Elena Salgado: alertémosla de los riesgos para la salud de la comida rápida.
Dos concepciones de la vida. Dos sistemas de comunicación. Dos civilizaciones: el hedonismo consumista o la responsabilidad ética (con la vida, la salud y lo público).
La era de la autoridad derrotada por la elección colectiva, bien alimentada de guiños marketineros.
La libertad individual consiste en elegir entre un Whopper y un Doble Whopper. Come como un hombre. Zámpate la hamburguesa más grande, hecha con auténtica grasa de mierda. Atragántate. Explota. Revienta. No hagas caso a esos políticos. Sé tu mismo. Sé libre. Escoge entre lo que yo te doy y no te plantees nada más.
Come y paga. No pienses.
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Mechanical ↓
Le he estado echando un vistazo al blog de Burger King, es para mondarse de risa la sarta de estupideces reunidas en un sólo espacio.
A pesar del marketing y de las campañas de denuncia del Ministerio de Salud, está una cosa que se llama sentido de común, en cada persona está también la responsabilidad de actuar de forma adecuada a sus intereses e integridad física. Parece una chorrada, pero es que muchas veces la gente olvida esto, y se dejan llevar por las corrientes de opinión, sin pararse a pensar por sí mismos.
migugat ↓
Llevo unos días pensando sobre estos temas y cada vez esto del marketing viral tiene peor pinta…