Ciutadans ha conseguido, desde su fundación, algo que queda a veces olvidado por cuanto a pocos interesa recordarlo. Los compañeros de DLM lo saben bien. Cuando a uno le tachan de un día rojo y al siguiente de facha -¡ojo!- es que uno viene con algo interesante, algo nuevo, un discurso que descoloca, con el que nadie se siente a gusto.
No es de extrañar. En Cataluña, en 2006, con todo el mundo compitiendo en ver quién es más catalanista, llegan cuatro listos y dicen que eso del nacionalismo es una gilipollez, que se trata de hacer política con la razón, y no con las vísceras, que uno no es mejor que otro por ser catalán, que cada persona es distinta. Y que ya vale de gastarse dinero en tonterías, en inventar problemas que no mejoran la vida de nadie.
Sólo han conseguido tres escaños, que es más o menos el triple de lo que le daban los sondeos más optimistas. Pero, hoy muchas personas han visto por primera vez ese logo de Ciutadans en los resultados electorales. Y ahí estarán cuatro años con sus tres diputados, cuando hace un año no existían como partido.
Por lo demás, el Parlament quedará más o menos como estaba. Unos suben un poco, otros bajan otro poco. Pequeños reajustes. Todos pueden pactar con todos. Dice CIU que no pactará con el PP ni con el ICV, porque sus ideologías son distintas. ¡Coño! Debe de ser que, desde el 96, o CiU o el PP han dado un giro ideológico fundamental. Y yo sin enterarme.
Habrá, en fin, otro gobierno catalanista, o nacionalista, como le quieran llamar. Pero habrá tres diputados nuevos de un partido nuevo que defiende una idea que hasta ahora no defendía ningún partido. Tres, nada más. Sólo incordiarán un poco y harán preguntas molestas, pero ahí estarán.
Sólo el futuro dirá si esto es el comienzo de algo o una representación anecdótica, así que hacer cábalas sobre lo que está por venir es poco menos que perder el tiempo. Lo único que, aquí y ahora, podemos hacer es desearles a ellos y a todos los catalanes cuatro años de lucha política seria y profunda, de enfrentamiento de ideas, de batalla racional y alta política. Ciutadans, sin duda, contribuirá a ello. Que lo hagan los demás sería una –gran- noticia.