Parece que en España la ignorancia histórica y el cinismo político son el pan de cada día, puesto que dentro de dos semanas aterrizará en España en visita oficial el dictador Obiang, presidente de Guinea:
El presidente de Guinea, Teodoro Obiang, celebrará el próximo 15 de noviembre su primera visita oficial a España en tres lustros, en desarrollo del nuevo clima de “diálogo constructivo” en las relaciones bilaterales. Así lo anunció ayer el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que elogió la “mejora” en la situación de los derechos humanos en la excolonia española y sentenció que “no habrá más tortura en Guinea” gracias a una ley que, dijo, prevé sancionar el propio Obiang.
Y resulta cuanto menos curioso el hecho de que el gobierno de nuestro actual presidente J.L. Rodríguez Zapatero, que no se cansa de repetirnos la vuelta de las tropas españolas de la guerra ilegal en Irak (aunque se esté en un mitín de la campaña catalana), le abra las puertas de par en par a un dictador. Y encima la desfachatez se hace aún más grotesta y obvia con las declaraciones del ministro de exteriores el señor Moratinos, asegurando que las injusticias y las torturas en Guinea se van a eliminar de un plumazo con la creación de una nueva ley. Y cabe pararse a pensar el porqué de este circo, y el motivo es el de siempre el petróleo, esa energía que esclaviza a la humanidad pone en riesgo su sostenibilidad a medio plazo, y que enriquece a una minoría oligárquica. Por tanto quienes se benefician de estas conversaciones con Obiang, son por supuesto Repsol y alguna otra empresa que desconocemos. Más en Guerra Eterna.
Sin embargo, este extraño tejemaneje entre España y la antigua colonia Guinea Ecuatorial no es nuevo, se lleva dando desde la época de Franco. España durante la dictadura decidió torpemente abandonar nuestro territorio en África, dejándoselo en bandeja de plata a EEUU y a su perro faldero la ONU. El gabinete de la dictadura tuvo dos posturas frente a la independencia de Guinea, éstas estaban representadas en las figuras de Carrero Blanco (más proclive a una independencia progresiva, con la seguridad de preservar cierta influencia en la colonia) y por otro estaba la postura de Castiella (favorable a una descolonización inmediata y totalmente cobarde). Finalmente triunfó esta segunda fórmula, donde España se impuso el aprobar la concesión a Guinea de la independencia el día 12 de Octubre de 1968. Las elecciones democráticas fueron ganadas sorpresivas por un tal Francisco Macías Nguema, que no entraba en las quinielas de las dos posturas del gabinete de Franco.
Por tanto, bajo una actitud vil y poco humana España dejó a su suerte un territorio habitado por más de 350 mil personas (españoles también) que para bien y para mal estaba bajo su responsabilidad. Para colmo Estados Unidos con los estudios que realizó en colaboración con España durante la dictudura, retomó su posición de poder sobre Guinea Ecuatorial para sacar tajada de la gran reserva de petróleo del país, el tercer productor de crudo de África y el décimo del mundo. De este modo, 30 años después España retoma su interés en la antigua colonia, ahora que el petróleo boliviano es más caro y está lleno de trabas con el radical y nacionalizador Evo Morales. Por tanto, cuando se trata de intereses económicos y energéticos, el actual gobierno encabezado por Zapatero se olvida de la moralidad y el honor a la verdad, y se pone a la altura del anterior gobierno encabezado por Aznar que también negoció con Obiang en el tema del petróleo a cambio de buques de guerra.
Más y mejor en Memoria histórica de una deshonra. Febrero-junio de 1968 y El petróleo que fue español: EEUU y nuestra huida de Guinea en Libro de Notas.
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CalheR ↓
También tenía pensado comentar esta noticia, ¡qué cosas!
Me resulta especialmente curioso que todo el mundo critique a Estados Unidos por hacer algo que todo el mundo hace. Hasta España. Si a los americanos se les ocurre apoyar a un régimen de este tipo por negocios, resulta que son lo peor que hay en el mundo. Cuando lo hacen rusos o chinos (véase Zimbabwe, véase Darfur…) no pasa nada. Cuando lo hace España, menos todavía.
En fin, que esto de pasarse por el forro los bonitos discursos de paz mundial, derechos humanos y demás es tristemente común. Que levante la mano quien esté libre de pecado.
Flashman ↓
Desde luego, lo que la calamitosa y apocaliptica oposición no acaba de conseguir (mandar a ZP al infierno) lo va a lograr el propio Zapatero con bajadas de pantalones como ésta y la que protagoniza ante la Iglesia a cuentas de la asignatura de historia de las religiones y de la financiación.
Dos más como esa y hasta los más reacios a ver a Rajoy Brey en la Moncloa se pensarán si que darse en casa en 2007 y 2008.